Un misterioso paquete con velas negras y un objeto ritual fue dejado en la puerta de una vivienda. El hecho ha revivido el dolor de una madre que, hace cuatro años, perdió a su hija tras un episodio similar.
IQUITOS. – Un clima de profunda angustia y temor se vive en una vivienda de la ciudad, luego de que sus integrantes encontraran un perturbador hallazgo en el frontis de su domicilio. Un sujeto completamente encapuchado, aprovechando las horas de la madrugada, dejó un elemento de presunta brujería que ha dejado a la familia al borde del pánico.
El macabro hallazgo De acuerdo con el relato de los afectados, sobre el suelo yacían unas velas de color negro acompañadas de una figura con forma humana, la cual tenía alfileres incrustados de manera estratégica en zonas sensibles como los ojos, el abdomen, las piernas y la parte íntima. Junto a este objeto, se halló un papel escrito con un nombre que desató la alarma total: Karol.
La mujer a quien estaría dirigido el presunto hechizo se encuentra devastada y con severe afectación psicológica, interpretando el acto como una amenaza directa contra su vida. El temor no es infundado: hace exactamente cuatro años, un caso similar precedió a la trágica muerte de su tercera hija, un doloroso recuerdo que hoy vuelve a golpear a la familia, haciéndoles temer el peor desenlace.
Un llamado a la cordura Ante la incertidumbre de no saber quiénes están detrás de este acto intimidatorio, los familiares han optado por hacer un llamado público y directo a los presuntos responsables.
“Si esa persona tiene algún problema con nosotros, que tenga la valentía de acercarse hasta la vivienda a conversar y que esto pare de una vez”, expresaron con desesperación, recalcando que la estabilidad psicológica de la madre se encuentra profundamente quebrantada por el constante acecho del miedo y la sombra del pasado.
Este nuevo suceso pone en evidencia cómo las tensiones personales, llevadas al extremo del fanatismo o la intimidación psicológica, pueden generar un impacto devastador en la salud mental de una familia que hoy solo pide paz y una tregua a la zozobra.