Los residentes del A.H. Bello Horizonte denuncian que viven bajo el yugo de grupos delictivos que, bajo la fachada de barras bravas, han convertido la zona en un territorio sin ley.
SAN JUAN BAUTISTA. – La paciencia de los vecinos del Asentamiento Humano Bello Horizonte ha llegado a su límite. Un grupo de sujetos autodenominados “barristas” ha tomado el control de las calles, instaurando una modalidad de extorsión nunca antes vista en el sector: el cobro de “cupos” a los propios residentes para permitirles el acceso a sus viviendas.
Un barrio bajo el terror La situación en la calle Los Céticos es insostenible. Según el testimonio de los moradores, estos grupos llegan diariamente en gran número para consumir sustancias ilícitas a plena luz del día, exhibiendo una total falta de respeto incluso ante la presencia de menores de edad, a quienes cargan en brazos mientras delinquen.
Lo que es más grave, las riñas entre estas facciones son constantes. Los enfrentamientos con armas blancas y hechizas se han vuelto el pan de cada día, poniendo en riesgo latente la integridad física de las familias, niños y ancianos que transitan por el lugar. “No podemos ni entrar a nuestras casas con tranquilidad. Se han adueñado de todo y nadie hace nada”, denunció un vecino afectado.
Vecinos advierten con justicia popular Ante la inacción de las autoridades y la creciente inseguridad, la población de Bello Horizonte ha emitido una advertencia tajante: no permitirán que continúe el abuso.
Los moradores han declarado que han agotado su paciencia y que están decididos a aplicar la “justicia popular” contra cualquier delincuente que sea sorprendido delinquiendo en su sector. Entre las medidas anunciadas por los vecinos se encuentran el corte de cabello, la retención en postes y castigos físicos contra los barristas intervenidos, antes de ser entregados a la Policía Nacional.
“Si la policía no viene a poner orden, nosotros mismos lo haremos. Estamos cansados de vivir con miedo en nuestra propia casa”, sentenciaron los afectados, quienes esperan que esta denuncia pública motive una intervención urgente del Serenazgo y la Policía antes de que ocurra una tragedia mayor en el distrito.