Familiares y colegas despiden a Nataly Priscila Arévalo Pérez, mientras las autoridades de la DEPINCRI investigan a la presunta responsable de la intervención que derivó en una tragedia.
IQUITOS. – Un profundo dolor embarga al sector educativo. Los restos de Nataly Priscila Arévalo Pérez, auxiliar de la Institución Educativa Inicial N.° 620 “Señor de los Milagros”, son velados por sus seres queridos y amigos, quienes aún no logran asimilar su repentina partida. La joven educadora perdió la vida tras presentar complicaciones críticas luego de someterse a un procedimiento estético que terminó en una tragedia.
Diligencias en curso Ante la gravedad de los hechos, las autoridades han iniciado una intervención inmediata. La persona identificada como Victoria Del Águila Mejías fue intervenida por la Policía Nacional, al ser señalada como la presunta responsable de haber aplicado las inyecciones que desencadenaron el fatal desenlace.
Aunque las investigaciones están en una etapa preliminar, ha trascendido la posibilidad de que la sustancia utilizada no fuera ácido hialurónico, sino biopolímeros, compuestos de alto riesgo que están prohibidos para su uso en procedimientos estéticos debido a las graves consecuencias que generan en la salud. No obstante, las autoridades han subrayado que esta información será confirmada oficialmente tras los peritajes de ley que viene realizando la DEPINCRI.
Consternación en la comunidad educativa La I.E.I. N.° 620 “Señor de los Milagros” emitió un comunicado oficial lamentando el sensible fallecimiento de quien fuera una dedicada colaboradora de su institución. “Estamos consternados por esta irreparable pérdida. Nataly no solo era una excelente profesional, sino una persona llena de vida”, manifestaron sus colegas entre lágrimas durante el velorio.
Los familiares de la docente han solicitado a las autoridades celeridad en la investigación, exigiendo que este caso no quede en la impunidad y que se determine la responsabilidad penal de quienes realizan procedimientos médicos sin la debida capacitación ni certificación sanitaria.