La falta de iluminación en la zona baja de Belén ha convertido el sector en un foco de inseguridad, donde los trabajadores denuncian constantes asaltos durante las madrugadas.
BELÉN. – Una peligrosa situación viven a diario los vecinos y vendedores del jirón Itaya, en la zona baja del distrito de Belén. Hace más de ocho meses, este sector se encuentra sumido en una oscuridad total debido a la falta de alumbrado público, una deficiencia que ha desencadenado una ola de inseguridad que afecta gravemente a quienes transitan por la zona.
El calvario de los comerciantes Para los vendedores que llegan desde las comunidades ribereñas con sus productos, la madrugada es el momento más crítico. Según relatan, deben instalar sus puestos en medio de la oscuridad absoluta, lo que los convierte en blanco fácil para la delincuencia.
“Trabajamos con el miedo de ser asaltados en cualquier momento. La oscuridad favorece que personas de mal vivir se escondan en los alrededores y nos roben lo poco que traemos para vender”, señalaron preocupados los comerciantes. La falta de luz no solo es un problema de visibilidad, sino un obstáculo directo para el desarrollo de sus actividades económicas.
Llamado a Electro Oriente La comunidad ha señalado que esta situación se ha prolongado por demasiado tiempo y los intentos de solución han sido nulos. Por ello, los moradores y trabajadores han alzado su voz para exigir a la empresa Electro Oriente que atienda esta demanda con carácter de urgencia.
La reposición del alumbrado público es una necesidad básica para devolver la tranquilidad a los vecinos y garantizar la seguridad de los trabajadores que diariamente movilizan el comercio en esta parte de Belén. La población espera una intervención inmediata antes de que se produzca una tragedia mayor en este punto crítico del distrito.