Momentos de terror vivió la señora Rocío de Barten tras ser recibida a balazos al llegar a su predio ubicado en el A.H. Cocoroco (Km 1 de la carretera a Santo Tomás). La propietaria acudió al lugar con materiales de construcción tras enterarse de que el muro perimétrico de su terreno había sido derribado por invasores.
Al ingresar, la víctima constató que en su propiedad se habían levantado viviendas rústicas y diez columnas de cemento. Al exigir el retiro de los ocupantes, amparada en sus documentos de propiedad, la respuesta fue una ráfaga de disparos de escopeta y armas artesanales que, afortunadamente, no lograron impactar en los presentes.
Tras el ataque, agentes de la Policía Nacional acudieron al lugar para constatar la agresión y los daños. La denuncia fue interpuesta en la comisaría 9 de Octubre. La propietaria, quien es viuda, hizo un llamado urgente a las autoridades para proceder con el desalojo de los usurpadores, quienes justifican su ingreso alegando que el terreno se encontraba en estado de abandono.