Los vendedores del mercado de Belén, ubicado en la cuadra 13 de la calle Própero, organizaron una minga para arreglar la calle donde trabajan, debido a la falta de apoyo del alcalde César Vidaurre, a pesar de haber solicitado su colaboración.
“Nosotros lo hicimos ante la inoperancia de nuestra autoridad. La mayoría de nosotros utiliza agua diariamente para lavar nuestros productos, y la calle estaba en pésimas condiciones. Los vecinos se quejaban por la pestilencia, pero era porque la calle estaba mal. Solicitamos apoyo al alcalde, pero nos rechazó. Gracias al señor Colome, que nos donó 40 bolsas de cemento, y con la colaboración de los asociados, pudimos comprar lo que faltaba para arreglar la calle”, explicó Archelly Tello, secretaria de la Asociación de Vendedores “Jehova es Poder”.
La acción fue un esfuerzo comunitario ante la negativa de la autoridad municipal.